19 de octubre de 2026

🦉 Noche Explícita: 3 juegos de terror para pasar miedo en Halloween 🎃 [Part 9]


Celebra este Halloween con 3 recomendaciones de videojuegos de terror con el especial de Noche Explícita, que ha retornado del mundo de los muertos para mostrarnos su faceta más aterradora este 2026.

¡Hola, adolescentes!

Es media noche. La oscuridad nos ha llevado hasta las profundidades de un misterioso y lejano bosque 🌲; apartado de la sociedad en sí misma. El silencio es el único soberano que reina sobre este mundo terrenal con puño de hierro, amedretando a cualquiera que intente penetrar las más y absolutas tinieblas que yacen alrededor de este reino caído y que fue consumido de poco a poco por el mal hace mucho tiempo atrás, y por otras fuerzas paranormales que están fuera de nuestra comprensión humana.

Este extraño lugar... lo hace apropiado para celebrar Halloween 🎃. Vengan, acérquence... No tengan miedo de la figura raquítica y encapuchada de aspecto sombrío que los ha estado observando 👁️ desde que comenzaron a leer estas tétricas líneas. El especial de otoño 🍂, y uno de lo más populares por mis lectores, está de regreso por novena ocasión.

La misteriosa figura se acerca con las manos entrelazadas a paso ligero hacia ustedes para tenderles una envuelta y maltratada carta con pequeñas e irregulares manchas oscuras en los bordes que pareciera ser rastros de sangre humana, aunque conservando un olor bastante fuerte y añejo sobre el papel pero reciente al mismo tiempo. ¡Es el conocido menú de todos los años! ¿Qué contendrá en su interior?

El menú recita: un soldado de nacionalidad francesa que ha quedado atrapado entre los escombros de un desconocido e impenetrable búnker de la Primera Guerra Mundial y en la que se oculta una peligrosa anomalía en su interior, la llegada de la superluna de sangre en una fría noche que sigue los pasos de una estudiante del bachillerato hasta quedar encerrada en una mortífera pesadilla para siempre y el retorno de un famoso pintor austriaco bigotón; ligado a las profundidades del mismísimo infierno, y en la que vuelve a brotar de la tierra estéril, un ejército de muertos vivientes para azotar a la humanidad con sus poderes sobrenaturales.

Conozcamos a los videojuegos 👾 que les arrebatará el sueño 😴 y su paz mental durante el escalofriante 😱 y sangriento Halloween con la siguiente recomendación de juegos de terror moderno para este 2026. Y que promete ser una experiencia explícita como aterradora hasta para los hombres más bárbaros del mundo 🌎 antiguo. Solo consideren lo siguiente: una vez dentro; no hay vuelta atrás ni escapatoria alguna de las fuerzas malignas que cubre con un velo negro estas terroríficas como desafortunadas historias de terror.

Nota: Las siguientes recomendaciones no pretenden ser parte de una reseña exhaustiva. Algunas características in-game se omitieron o se hablan lo más mínimo posible. Esta entrada sirve exclusivamente para dar una opinión muy breve con respecto a los videojuegos probados previamente por el autor.

Amnesia: The Bunker


La Primera Guerra Mundial trajo consigo millones de muertes, pero también de crípticos secretos de parte de los aliados. Uno de ellos es Amnesia: The Bunker como mi primera recomendación. Desarrollado por el estudio sueco 🇸🇪, Frictional Games, este videojuego de terror de supervivencia en primera persona nos presenta un escenario poco explorado en los juegos de terror contemporáneo: un escalofriante búnker de la Primera Guerra Mundial.

En Amnesia: The Bunker cerraremos filas con el soldado francés 🇫🇷, Henri Clément, quien se encuentra combatiendo en medio de una traumática trinchera en pleno apogeo de la Primera Guerra Mundial. Su principal objetivo es la de buscar y encontrar a su compañero de armas, Augustin Lambert, quien lleva varios días desaparecido tras realizar un patrullaje rutinario. Pero que, tras una emboscada de parte de los alemanes 🇩🇪, Henri acaba despertándose en un misterioso búnker oculto de las fuerzas aliadas y en la que poco después es perseguido por una amenaza constante conocida como «la bestia». Ahora, Henri deberá valerse de sus instintos para explorar todo el complejo militar y experimentar con su ingenio mientras encuentra una salida antes de que la enorme criatura salga de su escondite y lo atrape primero.

El pánico detrás del aterrador y oscuro búnker quedó cerrado al público el 6 de junio de 2023 para PC, en la que deberemos desvelar los misterios del mismo y familiarizarnos con cada rincón de este cruel escenario para así aumentar nuestras posibilidades de supervivencia, antes de que la temible bestia nos capture y la oscuridad infinita, acompañada por los bombardeos constantes del frente occidental, nos consuma de poco a poco hasta perder completamente la cordura.


Te encontré y te perdí al poco después


  —¡Henri! ¡Cúbrete!
  Aquellas palabras aún me paralizan las mejillas y me siguen atormentando hoy en día en mis pesadillas. Jamás olvidaré ese día: el vocerío de los combatientes de ambos bandos, los disparos sobrevolando por mi cabeza, la adrenalina corriendo por mis venas tras correr y saltar hasta la trinchera más próxima hacia mí, y el maldito barro cubriendo mis piernas, ralentizando y apoderándose de mis músculos de inmediato en cada carrera que lograba salir con vida con éxito. Era un infierno.
  —¡Sigue la trinchera! —proseguió la voz de mi colega Lambert, quien seguía dándome instrucciones a mis espaldas entre los disparos—. ¡Te llevará hasta el punto de encuentro!
  Alcé la vista para intentar encontrar su ubicación exacta; pero no había nadie. Tan solo la belleza y fría silueta de la luna que me observaba con sumo interés, como si esta maldita guerra fuera un momento de entretenimiento más para ella; a solas, riéndose de todos nosotros desde lo más alto del vacío del cosmos. «¡Desgraciada seas!», me dije para mis adentros apretándome el puño con fuerza y expulsando toda la rabia contenida que llevaba en mi interior esa horripilante noche. «Tranquilo», me dije al poco después. «Lo primero es continuar con mi objetivo».
  Proseguí con mi marcha a paso lento entre la trinchera, topándome en el suelo con muchos objetos de la primera guerra: cascos de infanteria, latas de frijoles vacías y mugrientas, ladrillos... En ese momento, desenfundé mi arma rudimentaria, un pequeño pero letal revólver que se acoplaba excelentemente bien en mi mano derecha. No quería correr el riesgo de enfrentarme a un soldado alemán y que este me dispararse a mano fría; así, sin más. No; esos bastardos tendrán que enfrentarse a mí primero antes de matarme. «¡Fuego! ¡Fuego!», logré escuchar desde afuera de la trinchera lo que parecía ser la voz de un soldado francés, pero no estaba completamente seguro de ello. Así que me puse de cuclillas por un momento y continué avanzando por el maldito laberinto, acariciando el gatillo de mi arma en cada momento. Otra opción era la de correr como un pobre desquiciado, pero no lo hice por miedo a pisar una mina.
  Al final, llegué a alcanzar la primera puerta de la trinchera. Pero mi rostro se desvió un momento en la figura inerte que yacía a un lado de la puerta: era el cuerpo de un soldado francés; sin vida, sin aliento, rasgado por las balas alemanas por toda su desfigurada espalda y cubierto de sangre a su alrededor. «Pagarán por ello», le hablé al muerto haciéndole creer una pequeña promesa, como si este aún pudiera escucharme. Posteriormente, cerré la pesada y fría puerta detrás de mí sin atreverme si quiera mirar atrás. Dentro, me tropecé con un pequeño estante metálico en la que se encontraban descansado una caja de municiones para mi revólver. Las tomé sin pedir permiso y coloqué una bala tras otra hasta que el cilindro estuviese parcialmente cargado.
  Salí de mi pequeño refugio por otra puerta para encontrarme con mi primer obstáculo: una enorme puerta de madera que bloqueaba mi camino y que no cedía con el peso de mi cuerpo tras intentar abrirla. Estaba estupefacto por lo ridículo que era la escena pero, en vez de despotricar y lanzar maldiciones a un objeto sin vida, miré a mi alrededor con cierto intranquilidad y busqué algo que pudiera ayudarme a destruir la desgraciada puerta a como de lugar. A un lado mío, me encontré con una enorme piedra caliza, de esas con la que se levantan muros y la estampé contra la puerta varias veces. Esta se resistió al principio, pero al poco después, logré destruirla y reanuré mi camino.
  Tras superar otro obstáculo, escuché murmullos a mi alrededor. Agudicé mejor mi oído y lo próximo que oí fueron las tronadoras palabras de una voz varonil y madura que me helaron la sangre por un momento. «Das is er!, escupió la voz de un soldado alemán. «Feuer!». En efecto, eran un puñado de miserables alemanes que me tendieron una emboscada. Me puse rápidamente al resguardo de una pequeña trinchera improvisada y me protegí de las balas enemigas que no paraban de llegar a mi dirección. «Kann nicht auf ihn schießen», logré entre escuchar la voz de otro soldado alemán. Le regresé el saludo en mi idioma disparándole sobre la cabeza al otro lado de la trinchera en la que se escondía. «Nach Einer! Noch Einer! Hinter unss!», volvían a hablar entre ellos en su asqueroso idioma germánico. En eso, las balas dejaron de llegar en mi pequeña cobertura maltrecha. Se escuchaban disparos, pero ya no disparaban en mi dirección; no, algo ocurría allá arriba... «Nein!», gritó uno de ellos desesperadamente.
  —¡Estás libre, Henri! —gritó Lambert desde arriba en donde se encontraban escondidos los soldados alemanes—. ¡Yo te protegeré desde aquí arriba! —continuó hablando—: ¡Sigue avanzando!
  Me acerqué hasta la estructura que funcionaba como puente para cruzar la trinchera en donde se encontraba Lambert para intentar a hablar con él, pero este salió corriendo sin más en la dirección opuesta. En el suelo me encontré con el cuerpo muerto de un soldado alemán que Lambert había matado y que cayó desde las alturas. No podía sentir más pena por él. Pero no tanto como la herida que sufría en ese instante en mi mano izquierda; esta estaba cubierta de sangre. Dejé que la herida escurriera por todo mi brazo izquierdo y me adentré a la segunda puerta de la trinchera. Una vez dentro, me encontré con un pedazo de trapo viejo sobre una mesa e intenté crear una venda improvisada con otra prenda similar que cargaba conmigo previamente, para tratar de detener el sangrado de mi mano izquierda. Funcionó y mi mano dejó de sangrar o; al menos, hasta que otro alemán me disparara de nuevo más adelante.
  Examiné un poco más a mi alrededor tras curarme la herida: el cuarto se encontraba pobremente iluminado por una lámpara que se encontraba a mi costado izquierdo, estanterías, cajas abandonadas y poco más. De repente, el sonido de una explosión retumbó sobre el pequeño refugio en el que me encontraba. Era mejor apresurarse y no quedarse quieto en mi posición. No obstante, al cruzar una mesa que bloqueaba el camino, di con mi tercer y último obstáculo: ¡otra maldita puerta bloqueada por fuera! Tomé una granada que se encontraba en una de las estanterías cercanas y, sin pensarlo dos veces, lo lancé lo más cerca posible de la puerta. Pero buscando rápidamente una cobertura para no salir volado por los aires. Esta rugió, a consecuencia de la explosión, y el telón detrás suyo se desmoronó en miles de pedazos.
  Salí corriendo como me lo permitieron mis pies para evitar otra emboscada del ejército alemán. Más adelante, me topé con el camino bloqueado por una barricada, creyendo que sería el último obstáculo con el que me encontraría. Apunté con mi arma sobre un barril de explosivos que sobresalía de las tablas de madera y disparé. Esta se destruyó al instante y corrí nuevamente para no ser alcanzado por las balas de los alemanes desde arriba. «Werft eine Granate!», gritó uno de ellos desde afuera. Pero yo seguí corriendo como me lo permitieron mis pies, serpenteando cada esquina como un gato negro huyendo de la muchedumbre al que iban a porrear; pero. en vez de usar antorchas y enormes trinches agrícolas, serían balas de plomo disparadas por todo mi cuerpo a quemarropa.
  De repente, algo me hizo frenar en seco. ¡El camino estaba bloqueado por alambres de púas y escombros de la misma índole! Di unos pasos atrás y negué con la cabeza casi simultáneamente. «GAS!», fue lo próximo que escuché a mis espaldas y luego una nube de gas tóxico y verdoso viajó por toda la pronunciada trinchera hasta alzarse como un enorme telón en una obra de teatro, solo que yo era el protagonista al que le llegaría su hora de morir dentro de la obra.
  «¡Henri! ¿Dónde estás? ¡Henri!», ¿era la voz de Lambert? No lo sabía con total certeza en ese instante, pero yo solo escuchaba «Henri» una y otra vez dentro de mi cabeza, mientras mi cuerpo inhalaba los gases tóxicos y comenzaba a toser con gravedad. No tardé en sentir que mis piernas me flaqueaban al cabo de un rato, luego le siguió la vista nublada y borrosa y, posteriormente, derrumbarme por mi propio peso. Cerré los ojos y esperé a que fuera una muerte rápida e indolora.
  —¡Colócate esto! —se apresuró a decirme una voz extremadamente conocida, acercándome un tipo de máscara cuando intenté volver a abrir los ojos—. ¡Rápido! ¡No te mueras, Henri! ¡Saldremos juntos de este infierno!
  Esa voz... ¡Era la voz de Lambert! ¡Oh, amigo mío! ¡Me has salvado! No merezco tu amistad, mucho menos después de lo que te hice allá adentro... Lo próximo que me dijo fue «Ahora sígueme, ya casi llegamos». ¿Llegar? ¿A dónde? ¡Estábamos en una maldita guerra! Y en las guerras no es posible saber qué ocurrirá después. Pero lo que ocurrió.... lo que pasó después... fue tu perdición. Nuestra perdición.


  —¡Intenta superar esto, amigo mío! —rió Lambert lambiéndose el labio superior con el pulgar recorriendo una fina línea en el aire.
  Le había tocado un buen lanzamiento con los dados, más que bueno, uno casi perfecto. Era consciente de que si no lograba sacarle ventaja en el próximo lanzamiento, acabaría perdiendo y tomaría su turno esta noche. Y, a decir verdad, no me complacía para nada realizar una vigilancia nocturna. Tomé los pequeños y sucios dados con sumo cuidado, agité mi puño, y los lancé sobre el pequeño tablero de madera que tenía delante.
  —Ahí lo tienes —señalé con la palma de la mano extendida a que aceptara mi increíble y afortunada victoria.
  —¡Eres un pendejo con mucha suerte! —proclamó Lambert con falsa modestia—. ¡Demonios! ¡Estaré de patrulla esta noche! —suspiró dejando caer con suma pesadumbre todo el peso que cargaba en sus pronunciados hombros ese momento. Luego meneó la cabeza con cierta gracia y pronunció sin siquiera mirarme a los ojos—: C'est la vie.


¿Por qué lo recomiendo?


Amnesia: The Bunker se convirtió rápidamente en mi recomendación principal por ser un título de terror de supervivencia atípico en el que, cada decisión que tomemos, cambiará el resultado de nuestro juego, ya sea para bien o para mal. Adicionalmente, todas nuestras acciones tienen consecuencias que nos afectarán, de cierta manera, emocionalmente 😭 con el protagonista que involucra a esta entrega de terror en primera persona, que cayó en la desgracia de quedar atrapado en un maldito búnker de la Primera Guerra Mundial en las garras de una espantosa criatura que reacciona a cada uno de nuestros movimientos y sonidos dentro del complejo militar subterráneo.

La oscuridad bajo el búnker estará presente en todo momento de principio a fin y sin la posibilidad de respirar aire 🌬️ del exterior o contemplar de nuevo la belleza del cielo ☁️ de nuestro planeta, haciendo que la experiencia de juego parezca una sensación de claustrofobia 😩 desproporcionada. Para calmar las aguas, recibiremos poco después una linterna 🔦 de la época que deberemos, desgraciadamente, recargar manualmente cada cierto tiempo y con frequencia. Lo cual es molesto 😠 ya que el chirriante y alarmante sonido que produce se extiende por casi todas las habitaciones vacías y huecas del búnker.

A todo esto, es necesario encender un generador de energía ⚡ que se encuentra en la parte inferior del centro de oficiales, utilizando bidones de combustible para recargarlo, activarlo y presenciar la magia de la corriente eléctrica al encender las bombillas de luz 💡 a nuestro alrededor por todo el búnker. Si llevamos con nosotros el reloj de bolsillo ⏲️, podemos sincronizar el tiempo restante que le queda al generador con el reloj y volver al refugio antes de que este se apague de golpe y quedemos a mercer de la oscuridad. El centro de oficiales será nuestro lugar de refugio en el que la bestia no podrá atacarnos, pero solo si nos aseguramos de bloquear primero las puertas o; de lo contrario, esta podrá entrar para matarnos.



El inventario estará precariamente limitado, por lo que no será posible llevarnos todo lo que nos encontremos por ahí tirado. Esto incluye nuestra arma 🔫, la linterna y el reloj de bolsillo. De cualquier manera, el almacén nos ayudará a guardar los objetos que queramos conservar para más adelante, pero considerando en mente que tiene un espacio limitado para nuestros objetos. Después, podemos guardar nuestro progreso encendiendo la lámpara de gas 🪔 que se encuentra dentro del refugio, para no tener que volver a buscar los objetos que hayamos encontrado previamente a lo largo de nuestro recorrido, en caso de que hayamos sido devorados por la criatura. Lo que me lleva a hablar del combate a continuación.

Henri podrá valerse de su arma reglamentaria para disparar a la bestia y verlo retroceder hasta que este huya y vuelva a esconderse detrás de las enormes grietas o fisuras por unos cuantos minutos. No obstante, los recursos tales como las balas, granadas o bengalas son escasas, por lo que una bala perdida o malversada, quedará registrado en nuestra partida permanentemente, a menos que carguemos la partida en nuestro último punto de guardado. Objetos como las botellas de cerveza 🍺 vacías o la carne 🥩 cruda, nos ayudarán a despistar a las asquerosas ratas 🐀. En cambio, cuando somos atacados, nuestras heridas serán visibles, dejando un pequeño charco de sangre 🩸 alrededor nuestro que atraerá a las repugnantes ratas. En casos extremos como estos, una venda 🩹 o botiquín de primeros auxilios, nos ayudarán a curar nuestras heridas.

Enfrentarnos a la temible criatura a solas no va ser lo único que nos erizará la piel. La banda sonora de Amnesia: The Bunker guarda un espacio especial para los amantes de la música del terror con canciones caóticas, llenas de sufrimiento y vacío a nuestro alrededor. Mikko Tarmia hizo lo imaginable componiendo cada partidura en esta aislada aventura de miedo, en un evento tan crucial e importante como lo fue la Primera Guerra Mundial. Por su parte, los sonidos agolparán nuestro rostro con los terroríficos ruidos que la bestia ocasionará constantemente a través de los ductos ventilación, acechándonos en cada momento a través de las frías paredes. Así como la detonación de las constantes bombas que caen desde la superficie y que sacuden todo el subterráneo militar, cubriéndonos la frente de sudor y preguntándonos con frecuencia, ¿seremos los próximos en morir aquí abajo?


Amnesia: The Bunker es una experiencia de terror absoluta que nos mantendrá inquietos en cada persecución con la espeluznante criatura, incorporando nuevos elementos a la franquicia como el uso constante del generador para intentar ahuyentarla, pues esta teme de la luz, aunque es atrevida a la hora de superar sus miedos. De no ser posible, escondernos debajo de las literas 🛏️ en la total oscuridad, o en los anticuados armarios, nos serán de gran utilidad para escondernos momentáneamente del monstruo. Por añadidura, recoger las notas 📝 y las fotografías 🖼️ esclarecerán nuestras dudas para intentar comprender mejor el trasfondo que se oculta herméticamente sobre este complejo militar. Desvelar los misterios del búnker, encontrar una salida y escapar de la amenaza que nos tortura para continuar posteriormente nuestra lucha contra los alemanes en la superficie es, por lejos, atormentador. Así es la vida.


The Coma 2: Vicious Sisters


Las clases diurnas de la preparatoria 🏫 Sehwa regresan para mortificar la vida estudiantil de la señorita Mina Park, que releva a su mejor amigo, Youngho Choi, como la nueva protagonista femenina 👸🏻 con la llegada de The Coma 2: Vicious Sisters como mi segunda recomendación. Desarrollado por el estudio independiente coreano 🇰🇷, Devespresso Games —actualmente renombrado como Dvora Studio—, y publicado por Headup, nos traen la continuación del fantástico y aterrador videojuego de The Coma con muchos cambios en sus mecánicas de jugabilidad y una dirección de arte más sobria en la animación de los personajes, que los fanáticos de esta notable franquicia en 2D idolatrarán todas las noches de otoño hasta la llegada de Halloween.

En The Coma 2: Vicious Sisters tomamos el papel de Mina Park, una estudiante coreana que deberá sobrellevar a solas las clases nocturnas en su preparatoria. Tras el misterioso incidente que dejó en coma a su mejor amigo Youngho, Mina se percata que su amigo mantiene aferrado en su mano un extraño colgante el día en que lo encontró casi sin vida en el hospital 🏥. Y que ahora conserva con escrupuloso cariño, llevándolo consigo como un amuleto de la buena suerte que le permita estar conectado siempre con él. Posteriormente, y tras finalizar sus clases la noche en que la luna 🌙 se tornará de sangre, Mina es transportada a una sombría pesadilla hacia el reino de las sombras mejor conocido como El Coma.

El importurno encuentro con las despiadadas hermanas dio lugar el 28 de enero de 2020 con el lanzamiento de The Coma 2: Vicious Sisters para PC. Exploremos el distrito de Sehwa por primera vez y descubramos los oscuros secretos que hay detrás del reino de las sombras, en este juego de horror de supervivencia coreano que alertarán nuestros sentidos al máximo con la llegada de nuevos asesinos por el camino. Y de una señorita Song mucho más temible y poderosa que nunca. Caer en sus atractivas pero peligrosas garras pueden significar la muerte instantánea de la estudiante Mina Park para siempre.


Es casi medianoche... muy cerca de la hora de las brujas


  —¿Qué rayos te ocurre Mina? —la reprochó Da-hyun llevándose la mano automáticamente hacia la cadera—. Era una de las compañeras de clases, pero también amiga de Mina Park, quien había hecho una bochornosa escena al esconderse como una niña detrás de la barra de la cafetería—. Eso fue; bueno, bastante desagradable, a decir verdad. —volvió a criticarla fulminándola esta vez con esa peculiar mirada adolescente suya.
  —No es culpa mía que él haya aparecido de la nada —intentó defenderse Mina con tenacidad.
  La aparición de Myung-gil dentro de la cafetería la deslumbró por completo. Este estudiante, con la apariencia del típico bully escolar, no dejaba de hostigarla durante las clases, pues estaba enamorada de Mina. Esa misma noche se la declaró con una carta de amor que parecía más bien una amenaza que un compromiso a una relación seria...
  —Simplemente, no estaba preparada —alegó.
  —¡Dios mío! —exclamó Da-hyun alzando las manos—. ¿Viste la cara que puso cuando pasamos corriendo a su lado como unas guarras? ¡Me pusiste en un aprieto muy grande!
  Mina bajó la mirada totalmente avergonzada, presionando ligeramente sus labios. Su comportamiento había llegado muy lejos esta ocasión y Da-hyun lo sabía muy bien.
  —¿Escuchaste cómo me llamó ese engreído? —prosiguió su amiga al borde de querer contárselo a los cuatro vientos—. No te ofendas, pero haces esto todo el tiempo. Eres muy inmadura. —arremetió sin el menor atisbo de arrepentimiento.
  Mina no daba crédito a las duras palabras con las que su amiga escupía sobre ella como balas llenas de reproche. Casi Parecía ser que Mina se iba a echar a llorar en ese instante.
  —¿Y qué se supone que haga? ¡Dímelo!
  —En primer lugar, quizás decirle que no sientes ninguna atracción por él, ¿no crees?
  —¿Así sin más? —preguntó Mina algo incrédula.
  —Como sea, debo irme. Ocúpate de tus propios asuntos de ahora en adelante.
  Da-hyun dio media vuelta y regresó a la cafetería, a saber si Myung-gil se encontraba todavía ahí adentro. Mina, por su parte, no entendía por qué su amiga tenía que ser siempre tan dramática delante de ella. Es decir, ¿qué tenía de malo recibir un poco de atención de ese chico, que siempre la ponía en un pedestal? En el fondo, Mina adoraba recibir pequeños halagos de vez en cuando, aunque ella lo negara delante de Da-hyun. En cualquier caso, Mina llegaba tarde a la clase de la señorita Song, por lo que se retiró del lugar de inmediato. Subió a las escaleras a mano izquierda hasta el cuarto piso y barrió algunos estudiantes con su increíble velocidad. Una vez dentro, la esperaba su profesora.
  —¿Te encuentras bien, Mina? —preguntó su profesora Song mirándola más de cerca—. Llegas algo tarde a la clase de hoy.
  —Sí, me encuentro bien... —respondió esta intentando recuperar algo de aire antes de continuar hablando—. Es solo que me siento un poco ansiosa por los resultados de los exámenes...
  La señorita Song le dedicó una mirada risueña pero llena de compresión al mismo tiempo.
  —No te preocupes —dijo al final sonriendo y añadió—: Los entregaré hoy. De hecho, me gustaría que te quedaras después de clases para a hablar de un asunto contigo.
  ¿Quedarse a solas con su profesora después de clases? Esto no pintaba nada bien para Mina.
  —También me gustaría preguntarte por Youngho. ¿Lo has ido a visitar al hospital, no es así? —preguntó llevándose la mano directamente hacia pecho—. He estado terriblemente preocupada por él.
  Esto último no era una gran sorpresa para nadie. Todos en la clase sabían que Mina era la mejor amiga de Youngho y que lo visitaba cada vez que podía antes de a asistir a clases. Al enterarse de que su mejor amigo había tenido un terrible accidente en la escuela a media noche, ella; como lo permitieron sus pies, fue volando directa al hospital de la ciudad para comprobar cómo se encontraba.
  —Lo visito a menudo, sí —respondió Mina bastante afligida por dentro. Ver el estado actual de su mejor amigo la superaba por mucho—. Y, bueno, los doctores aún no saben cuándo él despertará.
  —¡No te desanimes! —intentó consolarla—. Si hay alguien que puede salir de esta horrible situación, es Youngho. Aunque me imagino que estas últimas semanas han de haber sido muy duro para ti.
  —Señorita Song yo... a decir verdad, no ha sido nada fácil para mí todo este asunto del accidente.
  —Escucha —tomó la palabra antes de que Mina empezara a derrumbarse ante toda la clase que los miraba impacientes—, si necesitas a hablar con alguien sobre esto, aquí estoy. ¿De acuerdo? No tienes porque estar sola en todo esto.
  —Muchas gracias, señorita Song —agradeció Mina intentando no romper en llanto. No ahora delante de toda la clase—. Esto significa mucho para mí.
  —Muy bien, querida, hablemos de esto más tarde, ¿te parece? Antes, tengo un anuncio muy importante que decirles.
  Mina asintió comprensiva con la cabeza y se limpió la pequeña lágrima que surcaba en ese momento por su mejilla. No quería que nadie la viera llorar. Dio media vuelta y tomó asiento.
  —De acuerdo, chicos. Es hora de comenzar nuestra clase de inglés. Pero antes, ¿cómo se encuentran?
  Los pocos estudiantes que se encontraban en el aula, contestaron uno detrás del otro con mucha formalidad; otros, se limitaron a realizar gestos con las manos a modo de «nos encontramos bien, ¿y usted?». Los más callados de la clase, por supuesto, fueron silenciados por las voces de los estudiantes más extrovertidos que siempre se acaparaban con toda la atención, sentándose lo más cerca del pizarrón puesto que, si ocurría otro accidente como el de Youngho, estos saldrían disparados como conejos a la menor señal de peligro.
  —¡Qué amables son todos ustedes conmigo! —respondió la señorita Song esbozando una resplandeciente sonrisa dirigida a sus adorables alumnos—. ¡Muchas gracias por preguntar! Yo también me encuentro muy bien el día de hoy. Chicos —prosiguió—, quiero presentarles al nuevo profesor de la preparatoria Sehwa. ¡Les ayudará a mejorar su pronunciación de inglés este verano!
  Hasta entonces, una peculiar figura permaneció en segundo plano detrás de la señorita Song, observando con gran detalle todo lo que ocurría en el salón de clases.
  —¡Hola a todos! —se presentó—. Me llamo Chance. Estoy muy emocionado por conocerlos a todos ustedes.
  La clase entera abrió los ojos como dos enormes platos blancos. El nuevo profesor de inglés era alto y apuesto, con el cabello corto, rubio y degrafilado, y acompañado por unos ojos azules que mostraban su lado más simpático pero también humilde. Llevaba una camisa de color beige que dejaba entrever en medio de su pecho desnudo un misterioso collar metálico con forma de triángulo invertido. Y unos jeans azules a medida que lo hacía a aparentar una famosa estrella de televisión estadounidense.
  —Lamento si no puedo quedarme el día de hoy —se disculpó al cabo de un rato—. Pero estoy muy feliz de a haberlos conocido, en serio. ¡Nos vemos mañana!
  —¡Hasta mañana, profesor Chance! —se despidió la señorita Song y el resto de la clase satisfechos y dedicándole un fervoroso aplauso por conocer a su nuevo profesor. Sobre todo las estudiantes del salón, que se dieron un taco de ojo al conocer al nuevo «elemento masculino» que se incorporaba a la preparatoria Sehwa—. Bueno, estoy segura que todos están ansiosos por conocer los resultados de sus exámenes —continuó hablando la señorita Song poniendo ambas manos sobre el escritorio—. Los repartiré al final de la clase, ya que hoy terminaremos un poco antes... Quiero que todos ustedes tengan la oportunidad de ver la superluna de sangre esta noche. Es un evento astronómico poco frecuente en nuestros días. Pero, por ahora, quiero que abran sus libros en la página ochenta y cuatro.


  Más tarde, al final de la última clase, Mina se enteró que sacó un espantoso «B+» en su último examen. Desconsolada, se negó a creer que esto fuera la razón de porqué su profesora quería verla, por lo que optó por marcharse y regresar a casa esa misma noche. Bajó las escaleras con total tranquilidad posando su delgada y bellísima mano por todo el barandal. A su corta edad, era una beldad agraciada que traía la mirada de muchos chicos de la escuela, incluso de los estudiantes apunto de graduarse este año. Sin embargo, al llegar al tercer piso, una extraña silueta regordeta pareció llamar su atención. Esta se asomó por los estrechos y solitarios pasillos a merced de la oscuridad.
  —¿Seho? —preguntó Mina perpleja por lo que veía—. ¿Qué está haciendo él aquí?
  La figura que parecía ser el cuerpo obeso de Seho, la miró a través de esos enormes anteojos cristalinos que opacaban por completo sus ojos por el reflejo de la luz de la habitación a la que se dirigía lentamente.
  —¿Esa no es la despensa escolar? —se preguntó para sí misma y hablando sola esta vez—. Creía que estaba cerrada a los estudiantes.
  Mina caminó algo cohibida en dirección a la habitación que llevaba a la despensa escolar, dando pasos de bebé con extremo y sumo cuidado para no llamar la atención a su alrededor. Si alguien la viera entrar en la despensa escolar con otro estudiante a solas a mitad de la noche, estaría en graves problemas. Ni que decir de los cotilleos de las chicas que dirían por allí. «Me pregunto que habrá allá adentro...», dijo para sus adentros una vez cerca de la puerta abierta. La cálida y transparente luz blanquecina la invitaba a tomar protagonismo hacia lo desconocido. Mina le respondió adentrándose a las fauces de lo desconocido, yendo tras un chico al que no consideraba del todo su amigo; es más, ni como compañero de clases íntimo. Seho era un bicho raro... pero tampoco era de todo cruel con ella. La respetaba y la admiraba por su inteligencia femenina. En cualquier caso, una vez que Mina penetró la extraña soledad que rodeaba a ese desconocido espacio guardado bajo llave para los estudiantes, supo que no había vuelta atrás. Ni para ella ni para lo que esa noche estaba a punto de ocurrir.


¿Por qué lo recomiendo?


The Coma 2: Vicious Sisters es, a diferencia de su predecesor, mucho más retorcido y sangriento en el que estamos obligados a escapar de una escuela abandonada para sobrevivir a los horrores de la noche, mientras nos escondemos de la nueva y mejorada Dark Song, quien ha sido víctima por una de las misteriosas sombras de El Coma, convirtiéndola en un esclavo de carne para controlarla y manipularla a su antojo. En este sentido, se habla mucho del «Gran Crujido». Un evento demoníaco 👹 que ocurrirá cuando la cuarta y última luna de sangre de la Térrada Oscura se levante, abriendo así las Puertas de Umbría y dándole la bienvenida a la Despiadada Hermana para que camine por todo el mundo terrenal tal y como lo conocemos los mortales.

Cuando Mina se levante estando ya dentro del El Coma, recibirá un extraño encendedor con el que podrá guiarse por todo el reino de las sombras, recoger objetos y leer documentos. De no a hacerlo, perderemos la oportunidad de conocer las reveladoras y tétricas historias por el camino con información interesante en forma de páginas 📜 sueltas, que solo se pueden conseguir en este mundo espectral 👻. La pequeña flama 🔥 del encendedor es inagotable, por lo que no tengamos miedo a la hora de usarlo en nuestro recorrido por todas las instalaciones de la escuela u otras ubicaciones y busquemos recursos que nos permitan sobrevivir a encuentros mortales contra las atrocidades que habitan en el reino de las sombras.

Las máquinas expendedoras 🏧 escolares están de vuelta con exquisitas botanas de todos los tamaños, que permitirán a Mina recuperar salud y resistencia, curarnos del sangrado, e inclusive curarnos de un envenenamiento con antídotos. Para ello, es necesario tener bastantes monedas 🪙 Won encima, que siguen siendo la base económica para este título de terror coreano para comprar uno que otro antojito, como pueden ser: barritas de chocolate 🍫 de la marca Ahana o Devalentine, una bolsa de papas 🍟, o una suculenta y grasosa hamburguesa 🍔 de Bulgogi bien empaquetada y que desearemos acompañar con una refrescante agua 💧 embotellada.


El inventario, como cualquier otra propuesta de terror de supervivencia, es imprescindible para guardar objetos que son clave a la hora de resolver enigmas y acciones que Mina tendrá que ser frente por sí sola. Es por eso que lleva consigo una mochila 🎒 con la que podrá guardar cuatro objetos de uso normal. Los objetos de misión, por el contrario, se guardan en un «bolsillo deferente» en el que no se pueden eliminar ni usar como objetos normales. A propósito, el libro 📖 de las memorias es una nueva función de guardado que reemplaza el pizarrón para registrar el nombre de Mina. Nuestro nombre es importante en El Coma. Olvidarlo hará que Mina pierda la cordura y reviva sus pesadillas 😨, por lo que es importante guardar la partida con frecuencia.

En cuanto al combate, es prácticamente inexistente... hasta cierto punto. En primer lugar, Mina podrá escapar del agarre de la asesina, esparciéndole gas pimienta sobre el rostro para que la suelte al instante. Aunque es necesario completar primero un evento de acción rápida cuando somos capturados, presionando correctamente las fechas de movimiento que aparecen sobre la pantalla, para así usar el spray y salir corriendo 🏃🏻‍♀️ en dirección opuesta para escondernos. En esta ocasión, habrá diferentes tipos de escondites con su respectivo nivel de visibilidad. En relación con eso, contener la respiración ya no bastará con presionar un botón; es necesario completar otro evento de acción rápida y, en caso de fallar, nuestra ubicación será revelada a la despiadada asesina.

Ocultarte de los enemigos no va a ser lo único que nos mantendrá en vilo toda la noche por los oscuros pasillos en cada uno de los distritos que integran a la ciudad Sehwa. La banda sonora de The Coma 2: Vicious Sisters, está cargada de aterradoras canciones con un deje de suspenso que atemorizarán nuestros sentidos en cada momento. El terrorífico sonido de los tacones de la asesina vuelve para acosarnos; lastimarnos psicológicamente, y hacernos sentir vulnerables por dentro. Pero también el ruido ambiental que envuelve a todos los escenarios, incluyendo el sonido de otras anormalidades que parecieran estar siguiéndonos por detrás.


The Coma 2: Vicious Sisters es la excusa perfecta para profundizar el oscuro entramado que hay detrás del intangible poder de las sanguinarias hermanas en el reino de las sombras. Por este motivo, no podemos perder de vista a nuestro telecomunicador 📱 sombrío y aprovechar toda la ayuda posible que puedan brindarnos los vigilantes fantasmas que, aunque no siempre atenderán nuestras llamadas telefónicas, nos darán de vez en cuando valiosas pistas en caso de que nos encontremos atascados en una misión en concreta. Mientras tanto, abramos bien los ojos 👀 y utilicemos las mesas de trabajo 🔨 para crear objetos útiles con los recursos que hayamos encontrado por el camino, ya que nos ayudarán a reprimir a los asesinos al final de cada escenario o; no hacerlo, y ver qué ocurre después... En cualquier caso, la cuarta y última luna de sangre no descenderá hasta que logremos encontrar una salida al impertinente y eterno El Coma.


Zombie Army 4: Dead War


La resistencia 🪖 ha logrado lo impensable: derrotar a Adolf Hitler y enviarlo devuelta al infierno 😈, donde pertenece. Pero los muertos vivientes, que alguna vez fueron invocados por el Führer para contrarrestar la llegada de las fuerzas aliadas hacía la capital berlinesa, aun permanecen en pie, insaciables y con más hambre que nunca. Es cuando Zombie Army 4: Dead War entra en acción para cerrar filas como mi última recomendación para Halloween. Desarrollado por el veterano estudio oxforiano 🏴󠁧󠁢󠁥󠁮󠁧󠁿, Rebellion, nos traen la cuarta parte de la franquicia Zombie Army, que es un spin-off directo del videojuego, Sniper Elite, en un mundo postapocalíptico en la que los zombis 🧟‍♂️ gobiernan el planeta durante la Segunda Guerra Mundial.

En Zombie Army 4: Dead War lucharemos contra las fuerzas de la oscuridad en canales infectados de cadáveres 💀, sobreviremos a un zoológico repleto de zombis y viajaremos a lugares oscuros e inexplicables, en donde nadie ha estado nunca. Solo un cuarteto de héroes de diferentes etnias, estarán preparados para liberar a Europa 🌍 y al mundo entero por enésima vez de las garras del mal que promete ser la Grand Finale a esta tediosa guerra sin tregua, pero con muchos cambios sustanciales en sus mecánicas jugables que hacen de este juego de terror el mejor de toda la franquicia.

El ejército de zombis nazis de Hitler se alzó contra el mundo entero un 4 de febrero de 2020 para PC (18 de febrero de 2021 en Steam) en este título del género shooter con temática zombi. Y una robusta campaña para 1 a 4 jugadores ambientado en un mundo alternativo en la que la Alemania Nazi activó el perverso Plan Z, logrando resucitar a los muertos vivientes de los soldados alemanes que habían caído en combate durante el conflicto de la Segunda Guerra Mundial. Inclinando la balanza a su favor, pero que fueron derrotados al cabo por un puñado de icónicos héroes cargando a sus espaldas sus poderosos fusiles de francotirador. «Un disparo a la vez», así su lema, o eso cuentan.


¡La Guerra de los Muertos no ha terminado!


  Milán, 1945

  Aquella noche las calles de lo que una vez fue la hermosa ciudad Milán, se encontraba abatida y repleta de muertos vivientes por doquier. Estos caminaban y se arrastraban entre la suciedad y los escombros de los edificios destruidos que había a su alrededor, ¿cómo era posible que estas horrendas criaturas, traídas desde el mismísimo infierno, lograran destruir a media Europa? Seguro que muchos italianos deben a hacerse esta pregunta cada noche, exiliados de sus hogares, lejos de la destrucción masiva y con lágrimas en los ojos recorriendo por todo su rostro, antes de irse a dormir.
  El sonido de una bocina intranquilizo a muchos de los zombies que cruzaban victoriosos esa misma noche sobre las carreteras de Milán. Era el traqueteo de un ruidoso camión que, más que pedir permiso, atropelló a un puñado de cadáveres malolientes, aplastándolos contra la grava y arrojando a esos malparidos sacos de huesos por los aires. Tras esto, el camión frenó de golpe, bloqueado por los costales de arena que había más adelante. La puerta del vehículo, que estaba protegido en ese instante por un alambre de púas improvisado que cubría toda la ventana, se abrió y el cuerpo de una afable y delgada mujer con finos rasgos asiáticos, descendió del camión, desenfundando su arma y mostrando todo su poder de fuego en la mano.
 «No hay respuesta de la base», dijo la mujer en cuestión; en instancia, algo preocupada. «Algo debe estar pasando con la radio», agregó. «Será mejor que vuelva antes de que Bruno pierda los estribos».
 La mujer, que se hacía llama Jun, se abrió paso entre la pequeña horda de muertos vivientes que bloqueaban el camino, disparándoles con su fúsil alemán, el Gewehr 43, sobre la cabeza con extrema facilidad. Estos caían como «moscas muertas» por los raquíticos y descompuestos cuerpos que poseían, lo que los hacía un blanco fácil para cualquier tipo de tirador experto, e inclusive para los menos adiestrados con las armas de fuego.
 «¡Ahí, los veo!», gritó un combatiente de la resistencia que miraba estupefacto la lucha encarnizada desde el otro lado de la base. «¡Han vuelto!». ¿Y cómo no iban a volver? Los muertos vivientes eran los nuevos dueños del viejo continente. No necesitaban de un comandante para recibir órdenes. Estos continuarían arrasando todo a su paso, ya sea de día o de noche, y sin descanso alguno. Es por eso que el mundo necesita de valientes supervivientes como Jun para enviarlos de vuelta al infierno. En cualquier caso, y tras limpiar la zona de zombis, Jun se subió a una barricada semidestruida y atisbó una base militar fuertemente fortificada a unos cuantos metros más adelante.
  «¡Oye, tú, por aquí! ¡Te estábamos esperando!», aclaró el combatiente sin moverse de su posición. Jun bajó rápidamente por la rampa, cuidando en no toparse con otro muerto viviente, y se dirigió hasta la enorme y acorazada puerta.
  —¡Estábamos confinados! —argumentó el mismo combatiente de antes—. ¡Se suponía que las puertas deben permanecer cerradas!
  —¿Confinados? —repitió Jun frunciendo el ceño.
  El combatiente puso los ojos en blancos e hizo unas cuantas señas a su compañero para que elevaran las puertas.
  —¡Abran las puertas!
  Las puertas se abrieron al instante y Jun logró finalmente entrar por el gigantesco complejo militar. Una vez dentro, el ambiente parecía estar colmado de bendiciones, pues todo transcurría con total normalidad. En eso, otro miembro de la resistencia se acercó a Jun.
  —¡Bienvenido de vuelta! ¡Nos alegra verte de una sola pieza!
  —¿Qué pasa con el confinamiento? —preguntó Jun tajante.
  —Bueno, Bruno dice que las señales de la radio se cayeron —respondió el combatiente encogiéndose de hombros a modo de disculpa en no poder brindarle más información al respecto—. Quizás deberías ir y preguntárselo directamente.
  Jun suspiró. Así que Bruno sabía lo que estaba pasando realmente. Se despidió amablemente del hombre y continuó andando hasta a alcanzar el umbral de una aparatosa estación bien iluminada y protegida por sus enormes muros.
  —¡Estás con vida! ¡Grazie Dio! —era la voz de Bruno que se alegró de ver la figura femenina de su colega—. ¡Ven, acércate!—, agregó haciéndole señas con la mano para que se aproximara.
  Jun le devolvió el gesto con una amplia sonrisa. Al acercarse, las barreras que protegían su pequeña oficina, se alzaron de golpe. Detrás de él, un montón de papeles bien apilados uno encima de otro, abarrotaban los extensos anaqueles con cajas de cartón repletas de documentos clasificados y confiscados de los alemanes nazis. Estas pruebas servirían posteriormente para a acusar a los nazis contra crímenes de lesa humanidad una vez que esta maldita guerra acabe por fin.
  —¿Por qué me miras siempre así cada vez que nos vemos? ¡Creía que tendríamos que irnos sin ti!
  —Lo siento, en serio —respondió Jun aflojado los músculos de su rostro— No ha habido mucha suerte esta noche. ¿De qué se trata todo esto? —agregó a modo de pregunta para cambiar rápidamente de tema.
  Bruno dio un paso atrás y cruzó los brazos, como queriendo elegir bien sus palabras antes de a hablar. Bajó la vista por un instante y luego la miró con total seriedad.
  —Las órdenes llegaron esta mañana. Milán ya no es seguro, así que nos retiramos.
  —¿Retirarse? ¿Por qué?
  Bruno hizo un gesto para que se tranquilizara y le explicó mejor la situación. Conocía muy bien a Jun y su pasado bélico. Ella provenía de una humilde comunidad china que, tras años buscando arduamente trabajo en la capital china, acabó siendo la asistente personal de un importante diplomático chino en la embajada de Moscú durante la Segunda Guerra Mundial. Cuando Hitler activó el Plan Z, se unió a la lucha para repeler a los muertos vivientes en el Frente Oriental con creces. Y solo cuando la resistencia lanzó una bomba nuclear sobre Berlín, cruzó la zona de guerra para intentar contactar con otros supervivientes como ella.
  —¿Por qué? ¡Por culpa de esos desgraciados zombis! —gruñó dando un severo golpe sobre el mostrador que hizo temblar la pequeña lapicera a un lado suyo—. ¡Tomaron la antena de radio y esta se cayó! ¿Crees que podrías ayudarnos? Mira, sube y habla con Jacques primero. —asomó la cabeza y le señaló el lugar hacia donde tenía que ir—. Cuando termines el trabajo, ven a hablar conmigo y te llevaré personalmente hasta tu tren. Te lo prometo.
  Jun lo miró algo alborozada pero orgullosa. Le encantaban los retos, y más cuando ponían a prueba sus impecables habilidades como francotiradora. Ella sabía que era el momento perfecto para a afinar sus tiros a largas distancias. Al final, ¿qué tenía que perder? Los muertos vivientes no tenían parientes cercanos que extrañar... así que podía divertirse un rato limpiando la antena de radio que los zombies habían atracado sin aviso previo.
  —Veré que puedo a hacer —afirmó a sabiendas de que esta noche podría ser la más larga de su vida y convertirse en toda una heroína para toda su comunidad y la del mundo entero que esperaba, de una vez por todas, que esta maldita guerra de muertos vivientes acabara para siempre.


¿Por qué lo recomiendo?


Zombie Army 4: Dead War es mi última recomendación por contar con una basta campaña que se puede completar en solitario o en cooperativo con hasta cuatro jugadores en línea. En este título, que no deja de ser una propuesta con elementos de terror, nos muestra que este hórrido videojuego de disparos puede reinventarse y ser entretenido para un público más casual, agregando mecánicas mucho más arcade como la personalización de personajes o mejoras para nuestras armas que alteran la jugabilidad del juego por completo, entre otros aspectos que prometen mucha acción pero también momentos de angustia 😧 y desesperación en cada esquina en el Frente Oriental.

Para empezar, escogeremos el tipo de dificultad que más se ajuste a nuestro estilo de juego y que afectará la dirección del viento 💨 a la hora de disparar a los zombis, entre otras cosas; después, elegiremos a uno de los seis personajes disponibles, incluyendo una versión alternativa del legendario francotirador, Karl Fairburne, y a los que podemos personalizar equipándolos con un accesorio para la cabeza, escoger el tipo de voz 🔉, los gestos 🙋🏻‍♂️ que podrán usarse en las partidas cooperativas con otros jugadores, provocaciones 🤬 y efectos de pantalla que revitalizan a este juego con elementos meramente estéticos pero que, tristemente, no todos estarán disponibles en un inicio.

El pánico calará nuestros huesos al deslumbrar las imponentes e insólitas tormentas 🌪️ infernales, que emergieron por muchas ciudades de Europa. Estas tormentas, que estremece a cualquiera que las vea de lejos, tienen algo que ver con el sospechoso alzamiento del ejército de zombis nazis. Y está en nuestro deber detenerlos a toda costa. Además de eso, los muertos vivientes genéricos no serán los únicos con los que combatiremos estando una vez en el campo de batalla; oficiales zombis, zombis pesados y los zombis especiales, encabezan una horda de horrores sin precedentes, y que vienen acompañados por un nuevo tipo de amenaza: los vehículos zombis, un híbrido contranatural de tecnología y biología del más allá. Penetrar los colosales tanques con nuestras pequeñas balas sus resistentes blindajes no será tarea fácil, pero evitarlos es también una buena estrategia. La elección es nuestra: hacerles frente o huir.



A lo largo de nuestros viajes nos encontraremos con extravagantes cajas 📦 de suministros y de munición abandonadas por otros miembros de la resistencia. Los primeros pueden contener ciertos objetos especiales para modificar las armas o botiquines 🩹 para curarnos, mientras que las cajas de munición... pues, eso. En todo caso, la influencia de Borderlands está muy presente en este atroz mundo postapocalíptico con apreciados botines 🪎 para nuestras armas y otros recursos esparcidos entre las ruinas del viejo continente que los zombis dejaron tras de sí. A propósito, los botiquines también se pueden usar para curar a otros jugadores en el camino. Sin embargo, es un bien muy apreciado que guardaremos con recelo ante situaciones críticas, como en enfrentamientos directos contra jefes que nos provocarán mucho daño o a nuestra barra de vida.

Los intricados enfrentamientos contra el ejército de zombis nazis, estarán plagados de ardientes y sangrientos combates, que requerirán de nuestra experiencia o intuición a la hora de escoger acertadamente el tipo de arma que usaremos para matar a los muertos vivientes; si un fúsil francotirador para disparos lejanos pero precavidos; subfusiles o escopetas para tiros grupales a media distancia, o pistolas para disparos extremadamente cercanos. No obstante, el combate cuerpo a cuerpo 👊🏻 es la apuesta segura que sus desarrolladores han querido impulsar más de cerca como una completa novedad. Por supuesto, la mecánica de aguantar la respiración y vaciar los pulmones, estará presente a la hora de disparar nuestro fúsil de francotirador. El pulmón vacío nos hará temblar menos a la hora de apuntar y mostrará un diamante ♦ rojizo en la retícula en dónde impactará la bala. Esta acción, como en títulos anteriores, consume energía de nuestra barra de resistencia y que no es posible usarlo si la energía es demasiado baja.

Las noches más largas en el sur de Italia 🇮🇹 están marcadas por los horrores que la banda sonora de Zombie Army 4: Dead War ha reservado para los entusiastas de lo desconocido con ritmos constantes, dinámicos y, por consiguiente, excepcional. El compositor Nick D Brewer vuelve a salir a la palestra para demostrarnos que la música de esta propuesta de terror puede llegar a sorprender con estremecedoras melodías y acompañadas ocasionalmente por el compás de la guitarra 🎸 española. Y que ha sido maldecida entre los mortales con su copiosa representación en muchas de las pistas que integran a este soundtrack. Sin duda, una banda sonora que nos mantendrán tensos y ansiosos 😰 en todo momento a la hora de ser acorralados por un enjambre de pestilentes zombis.


Zombie Army 4: Dead War es un shooter que se acopla a los tiempos modernos en los que el género del terror más los necesita. No dejemos todo en mano de dios 🙇 y exploremos los impresionantes refugios para tomar un descanso y recuperar salud, reagruparnos 🫂 con nuestros amigos y rebastecernos de munción enseguida. Al mismo tiempo, podemos sacar provecho de las mesas de trabajo para cambiar los modificadores de los ataques especiales cuerpo a cuerpo, e inclusive añadir un kit de mejora de armas para cambiar el aspecto visual y mejorar las estadísticas de nuestras armas. Por supuesto, es necesario encontrarlos primero, así como los coleccionables en forma de documentos y comics 🦸‍♂️ inspirados en la época de los años 40 durante la Segunda Guerra Mundial. Lo importante es que liberemos al mundo del yugo del ejército de zombis nazis de Hitler por última vez.


Cierre de entrada y despedida:


¿Cuál de estas tres recomendaciones tienen pensado jugar este Halloween, adolescentes ☺️? ¿Qué planes tienen para este 31 de octubre? ¿Llevarán a sus parejas 🙈 a una romántica cena en las profundidades de un cementerio abandonado? ¿O piensan realizar un LAN Party con sus amigos para completar una intensa campaña d aventura de terror que no haya recomendado anteriormente? ¡Cuénteme lo que tengan planeado! Hasta enconces...

¡Feliz Halloween 🎃, adolescentes!

Créditos:
⬝ Blog Banner: PainteKira.
⬝ Creepy Girl Stretching: SunDownDev.
⬝ Cat#141: Kristy Glas.
⬝ Cat?: Kristy Glas.



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